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Abandonan a su suerte autoridades federales, estatales y municipales  a vecinos afectados por Clorobencenos

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Pedro Morales

Mazapa, Tlax.- La nula respuesta de las autoridades federales, estatales y municipales para atender el problema de la contaminación ambiental que genera la empresa Clorobencenos obliga a los vecinos a solicitar ayuda internacional de Greenpeace y de agencias informativas internacionales.

Mientras las dependencias encargadas de vigilar que no exista contaminación y su actuación parcial para defender a la empresa, han obligado a los alrededor de dos mil habitantes de esta colonia de El Carmen Tequexquitla  a buscar auxilio en el extranjero.

En tanto se incrementan los problemas de salud en el municipio de El Carmen Tequexquitla, debido a la contaminación que produce la empresa de Clorobencenos.

Sin poder especificar con claridad, los afectados aseguraron que ya se tiene confirmadas diez muertes por cáncer entre hombres y un número incierto ya contrajeron el mal y no lo saben.

La vecina del lugar y ama de casa, Elda Gómez Ugarte preciso que han aumentado los problemas de cáncer, ya que hay mujeres que las intervienen quirúrgicamente por infecciones repentinas.

La mayoría de la población tiene problemas de la vista, además de alergias y comezón en la piel, ante esta situación dijo con lágrimas en los ojos, dijo “qué más quieren las autoridades, que se muera toda la población para que hagan algo al respecto y quiten esta empresa”.

También la flora y fauna acusan los problemas causados por las emisiones ilegales, debido a que entre dos y cuatro de la madrigada la empresa suelta sus descargas a veces de un color azul tenue y en otras amarillo.

Su ganado ha muerto por estos motivos ya que les salen tumores, además de que los campos y árboles se han secado, “nuestra producción de ganado y agricultura está contaminada”, sostuvieron.

Asimismo los habitantes argumentaron que ya llevaron oficios al gobierno del estado, la autoridad municipal y al gobierno federal anterior y al de Enrique Peña Nieto, sin respuesta.

Sostuvieron que ya han denunciado desde hace cinco años y no han sido escuchados, mucho menos por la CGE, Profepa, Conagua o Semarnat, porque culpan al municipio y otra vez se inicia un círculo vicioso y la verdad es que la gente y animales siguen muriendo.

Dieron a conocer que los que corren más peligro son los de la comunidad de Mazatepec, sin embargo todos los habitantes del municipio estamos expuestos, comentaron.

Los lugareños realizaron una encuesta entre, para saber los problemas que se han presentado en cada familia, ya que reiteraron que no pueden permitir ver consumirse a sus seres queridos por el cáncer en el hígado, que en pocos meses les quita la vida, al igual que al ganado.

Virginia García Hernández comentó que lleva un registro de cada explosión, que las ha documentado a las autoridades y que no hacen nada, incluso que funcionarios de la Profepa les han dicho que es una empresa limpia, que cumple con todos los parámetros.

Lamentó que durante la última y más grave de las explosiones, el ex gobernador Mariano González los mandó a golpear con sus granaderos, quienes les pagaron por igual a mujeres y niños, incluso hay persecución y demandas.

Reveló que Mazapa estuvo más de un mes en estado de sitio, nadie podía salir con libertad, la policía estatal tenía el control de las calles y sin tomar en cuenta que las protestas eran porque la gente se está muriendo por la contaminación.

Confesó que había escuchado rumores, pero fue hasta que los médicos le detectaron un tumor y que se lo extirparon, además de que se le han desarrollado otros tumores en las mamas, fue hasta que hizo conciencia del peligro.

Rechazó que los habitantes de Mazapa hayan destruido la presidencia de El Carmen, ya que fueron hombres embozados, armados con garrotes del mismo tamaño y que fue gente ajena a la comunidad.

Como sea la represión no ha parado, pese a que esta planta registró severos problemas porque sus operaciones están prohibidas en otras partes del mundo, incluso mostró una denuncia que en su momento enarboló la Universidad Autónoma de Tlaxcala.

Investigadores de la UAT iniciaron una cruzada de alerta ambiental, porque a inicios a principios de ese año se estacionaron en Tequexquitla, dos vagones con paradiclobenceno.

Fue definida como una sustancia altamente tóxica procedente de Delawere.

El compuesto volátil y potencialmente cancerígeno provenía de Matachem, una empresa norteamericana abandonada, y en quiebra.

En 1987, el gobierno de Estados Unidos incluyó a esa planta en lista de prioridades nacionales como uno de los tiraderos más peligrosos.

Las 320 toneladas de desechos de Metachen fueron importados por Clorobencenos, S.A, empresa mexicana que surte a todo el mundo al principal compuesto de las pastillas desodorantes de baño.

Francisco Giner ex subsecretario de Gestión Ambiental de la Semarnat dijo que “no se trata de comercio de residuos peligrosos, sino que se trata de comercio de sustancias químicas para uso industrial”.

Advirtió que el riesgo para la población no viene dado por el tipo de sustancia, sino por el manejo que se haga de la misma, porque hay muchas sustancias que son peligrosas comerciadas e importadas cotidianamente.

Juan Cuevas, exdirector de Clorobencenos, aseguró que la llegada de los contenedores es reciclaje industrial, era legal en México, negó que el uso de estas penetrantes pastillas produzca cáncer, aunque lo adviertan los empaques.

“Dice que cualquier producto que haya causado cáncer en animales debe ser puesto en la etiqueta, pero no se si haya ido a California, pero levante una salsa mexicana y tiene la misma leyenda”, comentó el ejecutivo de Clorobencenos.

Todos los días un paraje que se encuentra a media hora de Huamantla, se cubre de niebla, y no tiene nada que ver con el amanecer sino con el clorobenceno, parece niebla, pero no lo es.

“El líquido sale en la mañana, hay es un olor bien feo, bien temprano, hasta pica”, dijo un habitante de el Carmen Tquexquitla.

Antonio Vélez, campesino de dijo en su tierra de labor que no ha presentado problemas de salud importantes en los 20 años de la planta, pero el ganado sí se ha pasado a molestar, dijo.

“Como había agua de esa sucia, a los animales se les carcomían las pezuñas, se la tomaban y ee iba enflacando, enflacando hasta que al determinado tiempo, se morían”, comentó Antonio Vélez, otro vecino de Tequexquitla.

Los directivos de planta aseguran que la presencia de estos tanques no afecta la salud de los habitantes de El Carmen, pero los ecologistas advierten que les faltó presentar exámenes de dioxinas.

La Agencia Federal de Protección al Ambiente de Estados Unidos dio a conocer que algunos productos de Metachem estaban contaminados con dioxinas, que provocan defectos de nacimiento, alteraciones hormonales y hepáticas.

“La producción de clorobencenos es fuente de dioxinas”, informó Fernando Bejarano, de la Red de Acción sobre Plaguicidas en México (RAPAM).

“Desde el punto de vista ecológico, lo es por su enorme toxicidad, si lo comparamos con el cianuro de sodio, es 150 mil veces más tóxico” informó Fernando Bejarano, Red de Acción sobre Plaguicidas en México (RAPAM).

Los habitantes de el Carmen consumen agua de pozos locales, el gobierno de Tlaxcala ha limitado a Clorobencenos el uso de el material de los furgones hasta que compruebe que no son dañinos para la salud.

La inconformidad de los pobladores ante la exigencia de su clausura, derivado de que es la segunda ocasión que registra explosiones —la otra fue en 2004—, sin embargo las quejas por la contaminación nunca se detuvieron.

Ahora la petición de los lugareños es que la Sesa investigue los efectos que ha causado la contaminación, pero más la gente expuesta y hasta los propios trabajadores, pero que se llegue hasta sus últimas consecuencias, exigen.

Ante el abandono de los gobiernos federal, estatal y municipal, aseguró que llevarán su queja ante el Tribunal Latinoamericano del Agua, solicitarán la intervención de Greenpeace y recurrirán a las agencias informativas internacionales, para llamar la atención de organismos más allá de nuestras fronteras.

“Ya nos cansamos de que nos persigan, de que le den el lado a la empresa, que no queremos que la cierren, sino que la reubiquen, que nos atiendan en la salud y sobre todo que se pare este impune ecocidio que se comete al amparo y hasta con el beneplácito de nuestras autoridades corruptas”, concluyo.